Consejos Profesionales para Las Mejores Fotografías de Niños

Consejos Profesionales para Las Mejores Fotografías de Niños

Antes de evaluar la ubicación y la luz, incluso antes de sacar la cámara y elegir el lente, es una buena idea hacer uso de algunas estrategias y de algo de psicología, ya que serán elementos fundamentales para obtener las mejores fotos posibles de sus hijos, nietos, sobrinas o sobrinos.

Esta es una de las cosas que aprendimos de Tamara Lackey, cuyo dominio excelente de la fotografía sobre estilos de vida y retratos es clara evidencia de la habilidad para las imágenes y de un control seguro de las estrategias necesarias para captar con consistencia los estados de ánimo, los momentos y las expresiones que hacen que las imágenes de niños sean memorables.

Edades y expectativas

Las edades de sus sujetos determinarán lo que podrá obtener de ellos. “Cuando trabajo con bebés y niños pequeños, parte de mi trabajo es contenerlos”, comenta Tamara. “Ingreso sabiendo que no tienen interés en que los fotografíen; así que, debo contenerlos para que durante el milisegundo que tenga pueda obtener una expresión que valga la pena”. La contención puede significar que una parte, o toda la sesión, se convierta en un juego para mantener al niño en el punto que Tamara elija; o puede ser, elegir una ubicación y  acercar al niño cuidadosamente "de un modo inspirador y no amenazante”. “Constantemente pienso cómo llegar a ellos para no tomar fotografías de la parte posterior de las cabezas. Para esa edad, aprovecho con gran velocidad los pocos momentos que obtengo, bajando mis expectativas sobre el tipo de interacción que obtendré” complementa Tamara.

En cambio, de los niños entre cuatro y nueve años de edad, Tamara espera obtener más actuación. “Ellos actúan para mí—mira como hago esto, mira como hago aquello—por lo que debo asegurarme de tomar fotografías de esos momentos, además de obtener imágenes más auténticas”.

“Ellos piensan si salieron guapos, bonitos, a la moda o si se verán bien en Instagram. Por esto, una de mis tareas es ayudarlos a sentirse seguros de ellos mismos y cómodos. Tomo algunas medidas adicionales para que se vean bellos en las fotografías, porque a esta edad es lo que más les importa. Y mientras les demuestro que saldrán bellos en las fotografías (porque las poses y la iluminación es buena) recibo una participación más auténtica”.

El enfoque de Tamara con los adolescentes es decirles la verdad: “De forma explícita o no, les reconozco que sé que no quieren estar aquí ni que los fotografíen”. Les dirá que está de su lado, establece una cuenta regresiva—“solo serán un par de horas”—y comienza a trabajar en la búsqueda y captura de microexpresiones. “Solo toma un segundo obtener una risa o una mirada intensa antes de que recuerden que supuestamente no me están respondiendo”. Hablará con ellos pero evitará los temas obvios, como “¿Qué estudian en la escuela?” ya que no funcionarán. “Ellos tienen respuestas y expresiones predeterminadas para tales temas”, cuenta, por lo que optará por lo insólito y les preguntará sobre sus posturas frente a las propuestas del Congreso. La medida de su éxito con los adolescentes es la cantidad de veces que escucha versiones como “¡No sabía que habías tomado estas!” cuando ven las imágenes en la parte posterior de la cámara. 

En efecto, Tamara dice: “Si ves un video en el que estoy fotografiando niños, parecería como si no estuviera obteniendo nada; pero la cantidad de tiempo que necesito para una expresión es solo la 1/200 o 1/1000 parte de un segundo. Hago tomas que me permiten tomarme un descanso, sabiendo que necesito solo un segundo aquí y un segundo allá y que si obtengo ocho de diez, es suficiente”.

Y aquí se pone en práctica la preparación: si va a tener apenas unos milisegundos para captar expresiones, quizás un poco más para las poses, necesitará lentes rápidos y velocidades altas del disparador para que lo ayuden. También debe trabajar con rapidez, por eso es fundamental la completa familiaridad con el equipo que utilice. “Lo peor que puede suceder es que un momento sorprendente ocurra y que usted esté en la ubicación equivocada o no esté preparado”, es la postura de Tamara respecto a que el aspecto mecánico sea seguro y veloz.

 

Factor de confianza

Tener la confianza de sus sujetos es, obviamente, clave para el fotógrafo profesional, pero es igual de importante para el fotógrafo familiar. “La mejor forma para comenzar cuando fotografía a sus hijos, sobrinas o sobrinos, es decir: ‘mi objetivo principal es sacar grandes fotografías y divertirme’. Y, luego, hacerles saber que están contribuyendo al éxito de la fotografía", cuenta Tamara.  "Esto les permitirá desarrollar la confianza”.

 

Mantenerse conectado

Tamara suele disparar mucho con la cámara alejada del cuerpo para mantener viva la interacción entre ella y el sujeto. “En ocasiones, cuando coloca la gran caja negra frente al rostro, se anula la comunicación”, cuenta. “Me siento muy cómoda tomando fotografías con la cámara alejada del cuerpo y puedo lograr intercambios y miradas verdaderamente peculiares. A veces parece como si el sujeto estuviera mirando a lo lejos, pero en realidad me están mirando a mí mientras hago los disparos con la cámara alejada”. Para esto, normalmente utiliza una lente de gran angular, como el 35 mm, o tiene la distancia focal del lente de zoom en su punto más ancho— "el 24-70 mm es un lente grandioso para usar con este técnica”, dice.

Enfocarse en la expresión

“Cada vez que estoy por tomar una fotografía, miro el marco que estoy por disparar y pienso en qué cosas puedo eliminar”, dice Tamara. “A mayor cantidad de cosas que pueda eliminar, más sorprendente será la expresión del sujeto, dado que las personas tienden a concentrarse en lo importante. Se retiran todos los elementos que pueden distraer; no se trata solo de  ‘lograr un fondo libre de desorden’, la mayoría de las personas sabe que si quiere una imagen más intensa, necesita menos obstrucciones. Es más una cuestión de ‘retire todo lo que en el marco le impedirá ver lo que desea’. Si esto significa sacar elementos físicos del camino, cambiar el ángulo completamente o, incluso, que la iluminación no sea tan intensa y que deba agregar luz para que la apariencia y sensación sean más claras, lo hago. Un marco libre de obstrucciones marca una gran diferencia en la intensidad de las imágenes y en el impacto que pueden tener de las expresiones”.

 

Siempre listo

No hay tiempo de preparación para una sesión, no pierda un segundo. “Con frecuencia veo fotógrafos o padres que fotografían a sus hijos. Interactúan y el niño reacciona o se ríe, pero los adultos no toman la fotografía. Olvidan que todo se trata de la fotografía y que la interacción que tienen es importante. Todas las sesiones comienzan con ‘Estoy preparado’”.

Tamara cuenta que algunas de las mejores fotografías que obtiene con algunos sujetos ocurren al comienzo, mientras que con otros, hacia el final de la sesión. Sin embargo, nunca sabe cómo será; por lo que, su actitud siempre es “Sucede en todo momento”.

 

Composición y recomposición

No pierda el disparo, aunque la composición no sea perfecta. “Algunas veces tengo que componer mi "sujeto" con formas que no son de mi agrado, pero sé que tengo el sujeto definido y claro, y que después puedo recortar para recomponer y lograr la apariencia y sensación que deseo”, dice Tamara. “Puedo recortar y aun así lograr una fotografía grandiosa. Me encanta tener todo ese espacio para reproducir”. Ese es uno de los motivos por los que Tamara prefiere la resolución de D800 y D4.

 

Lentes, específicamente

“Lo peor que puede suceder es tener que alejarse porque se tiene un lente largo en la cámara y se pierde completamente el control sobre el sujeto. Con el 35 mm puedo mantenerme cerca, e incluso lograr poca profundidad de campo si decido separar el sujeto del fondo”.

Entonces, ¿proximidad es igual a control? “Deben prestarle atención porque usted está cerca”, dice, “y generalmente se necesita estar cerca para mantener el control. Pierdo compromiso cuando me encuentro detrás de un lente largo y me alejo. La elección de lentes puede, literalmente, permitirme estar al alcance de un brazo cuando tengo que guiarlos de regreso al marco y es algo que hago con el grupo de edades que requiere contención. Cuando se retiran, debo regresar el enfoque a mi marco”.

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